Historias en seis palabras

Esta dinámica me encanta. Consiste en crear historias en seis palabras. Así de simple y complejo a la vez.

Una oración que resuma una historia del tema que se te ocurra.

La primera vez que vi algo parecido fue en un artículo. Una consigna, escribir una historia muy triste en dos frases. Y los lectores compartieron las suyas. Algunas son muy fuertes. O por lo menos para mí, que me identifiqué con ellas (se darán cuenta de cuáles hablo).

Les comparto algunas:

 

El monitor cardíaco interpretó su canción final.

Cuando paró, no hubo aplausos.

 

Cogí tu correa convencido de que vendrías corriendo al oír su sonido.

Nunca me acostumbraré a este silencio.

 

Finalmente salté.

Luego me arrepentí.

 

Mamá le prometió a su hija que los monstruos que le atormentaban no eran reales.

Mamá no sabía que papá era el monstruo.

 

 

Y estas son algunas que escribí en enero 2016 con un tema único: la relación con mi padre.

 

¿De qué murió? De soledad crónica.

 

Sus palabras ya no eran creíbles.

 

Solo pedía perdón pero no cambiaba.

 

No usaba sus manos para acariciar.

 

Sus ojos reflejaban mi profundo miedo.

 

Todos sabían. Ninguno habló. Todos cómplices.

 

Conocí el lado dulce del desamor.

 

No hay recuerdos de días soleados.

 

La muñeca vivía la historia rosa.

 

Mi padre fue sinónimo de violencia

 

¿Sobre qué podré escribir mis próximas historias en seis palabras?

Porque el tema de la relación con mi padre ya me cansa un poco. Sí… uno se puede cansar del dolor y de estar buscando respuestas a todas las preguntas que se le aparecen por la mente.

Y se que tengo mucho material para poder crear nuevas historias (y es lo que deseo).

 

Armé un tablero en Pinterest sobre historias en seis palabras. Porque las que había eran todos en inglés, bajo el nombre “six words stories”. Pero como no todos sabemos inglés o preferimos leer en nuestro idioma, se me ocurrió compartir las frases en español.


 

¿Quién se suma a compartir sus historias en seis palabras? En las redes sociales podemos usar #HistoriasEnSeisPalabras. ¿Qué les parece?

 

Cuando dejé de preguntar el por qué por un para qué, la forma en la que vivía cambió. Empece a escribir como forma de refugio, de escape a la realidad. Con los años, aprendí que la escritura me ayudaba tanto para liberar emociones como para sanarme.

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