Objetos encontrados | El nueve de espadas

 

Cuando me llaman la atención ciertos objetos tirados en el suelo siento que no es azar ese encuentro.
 
Trato de anotar lo que encontré, si estoy con el celular, sacarle una foto y después buscar el posible significado.
 
Dependiendo del tamaño y peso, algunos me los guardo de recuerdo.
 
Este es el caso de una carta que se interpuso en mi camino.
 
Estaba al revés cuando me tropecé con ella. No pude con mi curiosidad y la dí vuelta. Era un nueve de espadas.
 
 
Miré para todos lados buscando el resto del mazo y no había ninguna más.
 
Levanté la solitaria carta y la guardé. Cuando estuve en la computadora me dispuse a buscar el significado.
 
Con las cartas es un poco más fácil por el tema del “tarot”. No sé si este será el verdadero significado del hallazgo, pero por alguna hipótesis debía empezar.
 
¿Qué representa el nueve de espadas en las cartas?
 
“En esta oscura y angustiosa carta, una mujer se sienta en su cama presa de ansiedad y desesperación, tapándose la cara con las manos. Quizás ha tenido una pesadilla, quizá una preocupación o temor no la dejan dormir; el caso es que las espadas, al fondo, parecen amenazarla aunque no apuntan hacia ella; son como miedos que aún no se han hecho reales, sólo están en su mente.
 
En medio de este cuadro amargo Rachel Pollack nos invita a fijarnos en el diseño de la colcha; en él podemos ver rosas, símbolos de amor y pasión, alternadas con los signos zodiacales. Rachel Pollack señala que esta carta y este diseño nos hablan de los que sufren por un ser querido o por los desafortunados y que parecen tomar en sus hombros el peso del mundo y del cosmos, por amor. 
 
Esta imagen, dice Pollack, señala que la vida contiene mucho dolor pero que ese dolor es una vía hacia cosas mejores, y que debemos amar cada momento de la vida, gozoso o doloroso. Así, en esta carta de angustia y dolor el diseño de la colcha,y sus suaves colores, ponen una nota de esperanza.(Fuente: Aquí)
 


Otro significado que encontré es más fuerte:
 
“El silencio de la oscuridad, sin las distracciones del día, nos deja a solas con nuestros pensamientos, ¿quién no ha despertado en la madrugada aturdido por los problemas? El nueve de espadas representa la infelicidad que se siente en esos momentos.
 
A diferencia del dolor de la carta de tres de espadas que proviene del exterior, el dolor que representa el nueve de espadas, es ese que lastima nuestro interior. Nos atormentan los miedos y las dudas, las preocupaciones (más frecuentemente), los pensamientos que dan vueltas en nuestra cabeza y se niegan a dejarnos en paz.
 
La culpabilidad es otra fuente de dolor, cuando hemos hecho cosas que sabemos están mal, la angustia y el remordimiento nos quitan el sueño.
 
(…)
 
Estamos ante una de las cartas más tristes de todo el Tarot, símbolo de un dolor desconsolado. El hecho de que las espadas estén como flotando en el aire lleva a pensar que el dolor no habita tanto en nuestro corazón como en el de nuestros seres queridos.”(Fuente: Aquí)

Es decir, me crucé con una carta bastante negativa desde la mirada del Tarot y el significado de la misma. No hay una referencia “positiva”.
 
La carta me la encontré el 11 de abril de 2015, a la vuelta de la casa de mi mamá.
 

 
Recuerdo que esos días estaban muy cargados de angustia, bronca, resentimiento, envidia.
 
Contra mi voluntad, estaba en donde no quería estar intentando hacer lo que me gusta y me hace bien.
 
En el medio, un montón de problemas por resolver y sin saber cómo hacerlo.
 
Sumado a que me sentía sola. Muy sola. Estando rodeada por mi pareja y mi familia y aún así mi soledad se debía a no poder compartir mis penas.
 
Tengo un secreto. Es verdad. No es tan secreto. Lo he compartido con una o dos personas. Es algo que hice de lo que me arrepiento. Ya pedí perdón y me lo aceptaron. Pero falta lo más importante, perdonarme a mí por haberlo hecho.
 
Parece ser que es lo que más me cuesta.
 
¿Cómo se cuando me perdone a mi misma?
 
Nunca supe cómo hacerlo o si lo hice bien y me siento perdonada.
 
De algo estoy segura, no me perdone a mi misma porque es algo que a menudo se me presenta y me genera emociones de las no “tan buenas”.
 
Es más, me encantaría volver el tiempo atrás.
 
Me encantaría poder entenderme para saber por qué lo hice.
 
No busco una justificación. No. Eso es para cobardes que buscan no responsabilizarse por sus acciones.
 
Esta carta me puso en jaque (si ya sé que el término es de ajedrez).
 
Me hizo apretar el freno y ponerme a reflexionar sobre lo que me estaba pasando. Pero es algo tan difícil, tan doloroso, tan complicado que no puedo ponerlo en palabras todavía y, mucho menos, creerme que me he perdonado.
 
Por eso le doy tanta importancia a los objetos encontrados en la calle. Porque, la mayoría de las veces, tienen un significado, traen un mensaje oculto.

Cuando dejé de preguntar el por qué por un para qué, la forma en la que vivía cambió. Empece a escribir como forma de refugio, de escape a la realidad. Con los años, aprendí que la escritura me ayudaba tanto para liberar emociones como para sanarme.

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