Q de Quién

¿Quién te lastimó?

¿Quién se olvidó de cuidarte?

¿Quién miró para otro lado?

¿Quién no quiso creer? 

¿Quién hizo oídos sordos? 

¿Quién gritó con la garganta cerrada? 

¿Quién saboreó lágrimas eternas? 

¿Quién sintió que no podía más? 

¿Quién suplicó piedad? 

¿Quién no cree que exista Dios con su misericordia? 

¿Quién no cree en el amor? 

¿Quién confundió una caricia con una cachetada? 

¿Quién vio en la muerte la solución? 

¿Quién no se animó? 

¿Quién cerró los ojos por miedo? 

¿Quién no entendía la vida? 

¿Quién tenía el terror como estandarte? 

¿Quién se refugiaba en la música? 

¿Quién envidiaba la familia de sus compañeritos? 

¿Quién buscó resguardo en el enemigo? 

¿Quién construyó una balsa imaginaria con la ilusión de escapar? 

¿Quién le soltó la mano y arrojó al vacío? 

¿Quién es una luz negra en el recuerdo? 

¿Quién se fue con más respuestas que preguntas? 

¿Quién no conocerá cuáles eran las palabras que querías decir? 

¿Quién debe seguir aprendiendo? 

¿Quién calma esta angustia mezcla ansiedad con ganas de estar bien y vivir? 

¿Quién tiene la cura? 

¿Quién? 

Cuando dejé de preguntar el por qué por un para qué, la forma en la que vivía cambió. Empece a escribir como forma de refugio, de escape a la realidad. Con los años, aprendí que la escritura me ayudaba tanto para liberar emociones como para sanarme.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *