Solitaria alba




Un gallo que canta 
Luces encendidas. 
Yo estoy escondida 
En la oscuridad 
¿Por elección? 
Todo esta tan quieto 
Hoy amanecerá gris como ayer 
Los pajaros de a poco se animan 
El viento sigue durmiendo 
Nada se mueve 
Solo mis manos y mi mente 
Ella esta tan lejos 
Va y viene 
Ella conoce otros mundos 
El silencio, disfruto el silencio 
Solo el ruido de mis dedos 
Traduciendo en palabras 
Desde adentro hacia afuera 
Y lo que el exterior provoca en el interior. 
Perros que ladran 
¿Ese será su lenguaje? 
¿Qué se dirán? 
Me recorre un escalofrío por la espalda 
No parecerá raro porque estamos en otoño 
Y por la mañana nos visita el invierno 
Pero yo me conformo más 
En pensar que me visita alguien a quien extraño 
A quien empiezo a olvidarme la voz 
O a quien nunca se la conocí. 
Va aclarando. 
No hay sol, pero va aclarando. 
Qué linda es la mañana 
Cuando lo primero que hago 
Es escribir lo que me nace.


Cuando dejé de preguntar el por qué por un para qué, la forma en la que vivía cambió. Empece a escribir como forma de refugio, de escape a la realidad. Con los años, aprendí que la escritura me ayudaba tanto para liberar emociones como para sanarme.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *