U de Urgente

Urgente debo dejar de hacer listas o empezar a realizar las tareas pendientes de esas listas.
Urgente debo conseguir la poción para hacerme invisible frente a las personas mala onda. 
Urgente debo encontrar el motivo por el cual siento un vacío que nunca logro llenar, ni con comida, ni con lágrimas, ni con risas.
Urgente debo aprender a no ser tan buena con las personas que no se lo merecen. O dicho de otra forma, debo aprender a identificar rápidamente a esas personas y no dejar que me lastimen.
Urgente debo entender definitivamente que hoy es hoy, y esto me ayudaría a no hacer tantas listas con tareas pendientes.
Urgente debo decidir: vuelvo a ser frontal con mis sentimientos y que me importe poco si le hace mal al otro, sigo con esto de callarme la boca por miedo al rechazo y absorbiendo mierda o busco un equilibrio entre ambas.
Urgente debo incluir en mis listas de pendientes que dudo que alguna vez deje de hacerlas un ítem que diga: “escribí en el momento que quieras, el tiempo que quieras y de lo que quieras”.
Urgente debo dejar de querer hacer sentir bien a todos. Primero debo sentirme bien conmigo misma y, como cascada, hará que los demás también se sientan bien.
Urgente debo buscar la forma de que las actitudes de los demás no me afecten tanto.
Urgente debo soltar las piedras de mi mochila.
Urgente debo entender que si algo sale mal, está bien y que no es mi culpa.
Urgente debo desterrar el sentimiento de culpa de mi ser. ¡Basta! No es culpa, a lo sumo responsabilidad. Pero la palabra culpa me tiene harta, me hace sentir que me doy con un látigo de siete puntas continuamente.
Urgente tengo que dejar de buscar la aprobación de mis actos en terceros. ¿Yo siento que tengo que hacerlo y que está bien? Punto. No hay nadie al lado mío con el cuaderno de comunicaciones o con un boletín evaluándome.
Urgente debo aceptar el paso del tiempo en mí, en mi piel, en mi pelo. (Pero seguiré sacándome las canas).
Urgente debo aclarar mis ideas con respecto a lo que creo que significa la palabra amor y amistad.
Urgente debo hundirme en mi respiración pausada durante, por lo menos, treinta minutos diarios.
Urgente debo admitir que soy una persona sensible y, que si lloro cuando veo llorar a alguien en la televisión (sea verdad o ficción), es normal que llore por algo que me suceda a mí.
Urgente debo dejar de tener miedo de tener un ataque de pánico nuevamente porque esto me angustia y me lleva derechito a ese camino tan tenebroso. 
Urgente debo reemplazar todos los miedos por sueños. 
Urgente debo dejar de ser tan exigente conmigo misma como para decirme que tengo que hacerlas cosas de forma urgente. 
Al final y a cabo lo único que hago es generarme stress que no necesito y angustia que no tolero. Sé que tengo una lista de pendientes demasiado larga, pero tranquila… lo único que creo que debo hacer a partir de ahora es respetarme: mis tiempos, mis ganas y mis momentos.
Cuando dejé de preguntar el por qué por un para qué, la forma en la que vivía cambió. Empece a escribir como forma de refugio, de escape a la realidad. Con los años, aprendí que la escritura me ayudaba tanto para liberar emociones como para sanarme.

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