W de Water = Agua

Si, la verdad que con la letra W me la complicaron. En un momento hasta pensé en escribir de “Wikipedia”, pero no.
Water en español es de agua. 
Y se me ocurrió escribir del agua hace un rato mientras preparaba el mate de la mañana y se me ocurría esto:
Lleno la pava, la pongo al fuego y espero a que su sonido me avise cuando ya está. Pero, ¿cómo? ¿El agua emite sonidos? Si, cuando la provocas. ¡Y es que provocar al agua es tan fácil!
Ahora está lloviendo en Buenos Aires, luego de varios días de primavera/verano en un agosto que se olvidó que es mes de invierno, llegó una tormenta que prometían hace días y que amenaza con hacer caer piedras. Piedras de agua congelada.

Mi mamá dice que el agua son las emociones, que el agua es limpieza de emociones, que el agua te limpia
Cuando teníamos el motor home, cada vez que llovía y entraba agua, ella me decía que tenía que limpiar emociones. Que había tanto por limpiar que el agua se metía en mi casa. Qué algún mensaje había por ahí. Yo hubiera preferido una carta o un mail avisándome en vez de hacerme pasar por esos momentos amargos.
Amargo esta el mate, para dulce estoy yo (Sweet Virginia).
Y hace un mes que volví a disfrutar de la lluvia. Ya no me preocupo por si entra agua en el motor home. Ya el agua no tiene casa donde entrar para quedarme darme un mensaje de no sé qué. ¿Ya no habrá mensajes para mí o es que está buscando cual es mi nuevo hogar para hacer de las suyas?
Sé que tengo mucho que curar, mucho que cambiar. Cambiar, cambiar… un acto que me parece hermoso cuando estás en la búsqueda de sentirse mejor con un mismo y que parece que alrededor es el peor crimen cometido.
Estoy cambiando, si. Pero soy yo. Me estoy curando y estoy dejando mi ser al descubierto. Ya no uso una máscara que me haga sentir que no sepan cuáles son mis debilidades para que no puedan usarlas en mi contra. Ahora las expongo porque no las siento así. No soy débil por sentir de una forma diferente. Soy.
Ya no me vistió la armadura que impedía (o que eso creía) que se acerquen personas a lastimarme. Al contrario, siento que muchas veces fueron atraídos gracias a esas actitudes. La armadura no es para ocultar lo que soy, la armadura, en todo caso, es para no dejar que me lastimen cosas, personas, situaciones que realmente no valen la pena. Y duele, pero es así.
Lo que antes me lastimaba, hoy me enseña. Me saqué el traje de víctima, ya no siento que todo lo que me puede afectar, me lo hicieron a propósito. Menudo ego el mío creyendo que las personas andan por ahí buscando la forma de hacerme sufrir.
Y si alguien hace algo que me hace sentir mal, es en mi en donde tengo que buscar el por qué. Todos tenemos una parte de todos. Todos somos uno. Lo que me molesta de vos engendra lo que me molesta de mí. Pero es más fácil criticar al otro.
Estamos acostumbrados que el error, que el equivocarse está mal, reprobado, un 1 bien grande en el margen superior derecho. Y yo cada día me siento más alejada de esa forma de aprender.
Va mas allá de plantearse qué está bien y qué está mal. Sino con ese continuo recalcar que uno está equivocado cuando no piensa, no reflexiona, no siente lo mismo que la mayoría aprueba como “correcto”. Y el hecho de estar continuamente buscando la aceptación, de estar pendiente de si uno está haciendo lo correcto o no.

Ayer hablaba con Jime esto de cuestionarse lo que uno hace y que a veces el estar continuamente cuestionándose es algo que cansa o satura o lastima y de no saber por qué uno se cuestiona tanto y otros no. Hasta uno puede pensar que es mejor no cuestionarse, por lo visto a la mayoría le va bien.
Y me doy cuenta, cómo no vamos a sentir que cuestionar(se) en un punto no está bueno si esta reprobado por todos. Si no encontramos en el otro la posibilidad de transitar este cambio de una forma más “normal”. Y normal no es la palabra pero es la que me sale ahora.
Pero desde que comenzó este proceso de cambio en mí, no paro de escuchar “vos cambiaste mucho”, “vos cambiaste demasiado”, “vos antes no eras así”. ¡Cómo si fuera algo malo! Y lo peor de todo es que yo me siento muchísimo mejor conmigo misma ahora que antes. Entonces, lo que yo vivo como algo bueno parece que el mundo lo veo malo, reprobado.
No entiendo. ¿Cómo es malo dejar(me) ser?

Yo no nací con miedo, no nací con tristeza, no nací con bronca, no nací con resentimiento, no nací mintiendo, no nací violenta, no nací queriendo cagar al otro, no nací buscando ser mejor que el otro, no nací sabiendo que iba a ser alguien diferente al que quiero ser pero si un alguien que aprueben los demás, no nací con el titulo de persona social que a todos les gustaría verme tener, no nací de tantas formas que fui porque creí que así debía ser porque eso fue lo que aprendí a fuerza de golpes, indiferencia, insultos, reprobación.
Yo no nací así, yo me fui inventando así para tratar de pasarla lo mejor posible frente a un mundo que me mostraba que el único objetivo de estar vivo es sufrir por algo malo que no recuerdo haber hecho. Las veces que habré pensado si en mi vida pasada no fui un dictador como Hitler o Mussolini.
Yo no nací así, yo era otra que me transforme y ahora, ahora querido mundo, descubrí que puedo ser quien quiero ser sin miedo a nada. Sin miedo a vivir. Sin miedo a ser yo.
Y todo esto por hablar del agua mientras llueve sin mojarme.
Cuando dejé de preguntar el por qué por un para qué, la forma en la que vivía cambió. Empece a escribir como forma de refugio, de escape a la realidad. Con los años, aprendí que la escritura me ayudaba tanto para liberar emociones como para sanarme.

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