Veo Veo – ¡Feliz adelanto de cumpleaños!

Voy a empezar dando mi opinión respecto a este “cumpleaños” del Veo Veo. Y si, lo pongo entre comillas porque para mí le pifiamos un mes. Si, le estamos adelantando la fiestita. Y eso no se le hace a un amigo.

El primer Veo Veo fue publicado el 15 de junio. Me acuerdo bien. Había que escribir sobre aromas y yo aproveché que estábamos en un taller mecánico para inspirarme y contar, de una forma diferente, la experiencia. Después vino “sonrisas” y ahí tuve un pico de ternura hablando de la sonrisa de mamá.

Entonces… ¿El Veo Veo no estaría cumpliendo años el 15 de junio? ¿Por qué lo festejamos hoy? ¿Por qué hoy es el número 12?

A ver, veamos… capaz estoy confundida. Pero yo nací un lunes 22 de octubre en el año 1984. Y todos los 22 de octubre cumplo años. Lo que le estamos haciendo al Veo Veo es como si yo este año cumpliese el 22 de septiembre. Y no, no es así. ¿Deberíamos haber usado el número cero para el primer Veo Veo? No tiene mucho sentido.

¡Pero pobre! Lo estamos haciendo cumplir por adelantado. Me hace acordar a cuando de chica, 10 años tenía y creía que los que nacían un 29 de febrero cumplían cada cuatro años. Y yo me preocupaba y me apenaba. Recibir regalos sólo cada cuatro años. ¡Qué castigo!

Peor que el que cumple los años en fechas como Navidad, Día del Niño, Reyes Magos. Le hacen un regalo por las dos festividades. ¡Qué bronca tendría yo!

¿Alguna vez se preguntaron por qué no contamos, no sumamos, no festejamos los 9 meses de vida dentro de la panza de mamá? ¿Por qué no nacemos con 9 meses, o los que fueran, y empezamos a contar desde cero?

Y otra que me deja pensando varios minutos, incluso horas, es no recordar esos momentos, no recordar de los 4 o 5 años para atrás. Capaz aparece un recuerdo perdido anterior, pero no sé. No entiendo esas reglas de esta vida.

De mis cumpleaños de la infancia lo que más recuerdo es a mi mamá haciéndome las tortas. Si, más de una. Para llevar al jardín, para llevar al salón y para festejar con la familia. Hacía unas tortas increíbles. Eran con mi personaje favorito y después lo decoraba con la manga y colores. Un año fue un osito cariñoso, otro año fue Jem, otro año seguro fue Barbie. Y así. A mí lo que más me gustaba, como buena glotona en ese momento, era lo que sobraba en los bowls y que comía con los dedos.

No recuerdo cuándo fue el último cumpleaños que use la cantidad de velas de años que cumplía y cuándo empecé a usar una vela, o los dos números. Aunque ahora que me pongo a pensar, este año cumplo 30 y estaría bueno que haya esa cantidad de velitas arriba de la torta. Y filmar cuánto tardo en apagarlas a todas. Jajaja me río sola de imaginarlo. ¡Qué loca estoy!


Y ya que estamos, me gustaría que fuera una torta bien potente. De esas que te da miedo a tener un pico de glucemia con probarla. Ah no, mentira. Con eso no se jode. Capaz antes si, pero ahora no. Entonces me la imagino: un bizcochuelo de chocolate o algarroba con pedacitos de chocolate, chips. Cortada en tres. En una de las mitades dulce de leche vegetal con duraznos. En la otra, una mermelada de frutos rojos o una crema vegetal con frutillas. Todo con cubierta de chocolate. Mmmm se me hizo agua a la boca.

Nota mental: Andar pensando una torta para mí cumple.

Y las 30 velas de todos los colores. Hasta ahora siempre elegí el color azul por ser mi preferido. Pero este año, este nuevo comienzo de década quiero que tenga todos los colores.

Y quiero estar contenta, quiero poder estar contenta por lo que estaré viviendo, por lo que viví y por lo que voy a vivir. Estar tranquila de que son treinta años bien vividos. Llorar de felicidad. Llorar de tristeza. Recordar con una sonrisa a los que ya no están. Sentir que cada día aprendo un poco más, que ayer no soy igual que hoy y que mañana tampoco seré igual y eso es mágico.

Perdonarme, perdonarte, perdonar. Andar más liviana. Reír, mucho, a carcajadas. Tanto que te duele la panza. Te duelen los abdominales y no entendes cómo si hace años que no haces un uto abdominal.

Pensar bien los deseos. No lo desperdicies. Algo me dice que los deseos de un cumpleaños de una nueva década tienen más energía, más fuerza y se cumplen si o si.

No, no pidas la paz mundial. Son deseos, nadie dijo milagros imposibles. No importa que tengas tres, aprovechalos bien. Dale. Tenes tiempo. ¿Cuánto? Como unos cuatro meses y 15 días. No, quedate tranquila que a vos no te vamos a adelantar la fecha. Ya suficiente con te lo estés tomando así. La mayoría se vuelve loca con los treinta.

En el año 2012 fue la primera vez después de mucho tiempo en que estaba feliz de cumplir años. Si, antes no me gustaba y hasta quería saltear el día. Ese año no, ese año estaba cumpliendo un sueño. ¿Cómo no voy a estar feliz para festejar? Aparte llegamos justo el día de mi cumpleaños a mi ciudad natal: Bahía Blanca.

El año pasado fue un día más. No estaba viajando, ya no tenía el mismo sentido. ¿Ahora si no viajo mi vida no tiene sentido? Y, en ese momento lo sentía así. Ahora es diferente. Yo soy diferente.

Y en parte se lo debo al Veo Veo, que me invito a jugar con las letras, me hizo conocer a muchas personas  y lo mejor, a través de lo que escriben, de lo que sienten, de lo que imaginan y proyectan. El Veo Veo me presentó a Días de Abecedario con la que comencé una linda relación, lenta y vaga, eso sí. En el grupo se que está “30 días seguidos”, pero todavía no tuvimos tiempo de conectarnos. Sin embargo, la última incorporación, “Desafío Sweet” fue quien me partió la cabeza. Si, fue una especie de amor/odio a primera vista.

Así que Veo Veo, toma este regalito, espero que te guste, que lo disfrutes, no sabía muy bien que regalarte porque sé que vas a recibir muchos hoy y los días que siguen. Acordate que podes donar si no lo vas a usar. Siempre hay quien necesita y siempre hay algo que nos sobra. ¡No acumules que si no se te hace pesada la cuesta! Ah, cierto que ya te lo dije.

Levanto una copa en tu honor. Por mil Veo Veo más… ¡Feliz adelanto de cumpleaños! —————–

¿Qué es Veo Veo? Es, ante todo, un juego, una excusa para conocer lugares de la mano de otros viajeros, contarnos historias, viajar aunque no tengamos la oportunidad de hacerlo, encontrarnos. Se realiza una vez al mes y las temáticas se eligen en el grupo Veo veo en Facebook, y por medio del hashtag #VeoVeo en Twitter y otras redes sociales. ¿Querés jugar? ¡Veo veo! ¿Qué ves?
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Cuando dejé de preguntar el por qué por un para qué, la forma en la que vivía cambió. Empece a escribir como forma de refugio, de escape a la realidad. Con los años, aprendí que la escritura me ayudaba tanto para liberar emociones como para sanarme.

One Comment

  1. Juan Manuel Lere
    Hace 1 mes. – Se compartió públicamente.

    Jajajajja, si que la pifiamos con la fecha y quien sabe por qué!!!
    Che, por cierto tu relato modificó el mío sustancialmente y tuve que meter lo de las fechas!
    En tu cumple vas a hacer esa torta con algarroba!? Yo quiero, quiero ir a comer esa ricura y darte un abrazo amiga!!!


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    Juan Manuel Lere a través de Google+
    Hace 1 mes. – Se compartió públicamente.

    Más #veoveo de #cumpleaños !!!
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    Diana Garcés
    Hace 1 mes. – Se compartió públicamente.

    Genial, me hiciste acordar mucho de mis propios cumpleaños, como lo he relatado en mi #VeoVeo parece que era muy parecido a mi país, genial… Nada mejor como comer la torta del bowl me encantaba 🙂 Feliz No cumpleaños 😀
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    Facundo En el Mundo
    Hace 1 mes. – Se compartió públicamente.

    Nos cagaste a pedos Vir, pero igual festejamos hoy!!! Y ya que estamos, feliz cumpleaños a vos, a Ale y al Fora, por que ¿Que importa cuándo sean los cumpleaños si yo te quiero desear felicidades hoy, para que salgan a la ruta prontito, prontito?


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    Sharon Rodríguez Ceretti
    Hace 1 mes. – Se compartió públicamente.

    Que lindo relato. Mi mamá también me hacía tortas con formas y colores, me acuerdo que en salita de 5 me hizo una con forma de corazón, y fue woooow! el día de hoy yo hago todas las tortas de mis amigos, tal vez con la excusa de comer la crema que sobra del bowl!
    Feliz no cumple!

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