Ella

    Ella quiero dominar mi vida.   Ella me acompaña desde muy pequeña.   Ella vino haciéndome creer que es buena compañía.   Ella se presentó la primera vez que recibí un golpe.   Ella fue creciendo conmigo.   Ella se instaló en mi vida.   Ella es una mochila muy pesada.   Ella […]

Escrita el 11 de octubre de 2015

 

 

Ella quiero dominar mi vida.
 
Ella me acompaña desde muy pequeña.
 
Ella vino haciéndome creer que es buena compañía.
 
Ella se presentó la primera vez que recibí un golpe.
 
Ella fue creciendo conmigo.
 
Ella se instaló en mi vida.
 
Ella es una mochila muy pesada.
 
Ella me hace creer que es la solución.
 
Ella me impone pensamientos.
 
Ella pinta de negro toda mi mente.
 
Ella es oscura.
 
Ella me aprieta la garganta cuando quiero reír.
 
Ella me inunda los ojos.
 
Ella me hace sentir miedo.
 
Ella me dice que me voy a morir en cualquier momento.
 
Ella me mueve el piso y me hace caer.
 
Ella me asfixia.
 
Ella acelera mi corazón.
 
Ella me clava puñales por la espalda.
 
 
 
Ella me agota física y mentalmente.
 
Ella no me deja concentrarme.
 
Ella me hace sentir mucho frío.
 
Ella logra que mis pies y manos se duerman.
 
Ella me hace tropezar.
 
Ella hace que me de vueltas la cabeza.
 
Ella me da nauseas. 
 
Ella hace sonar un pitido en mis oídos.
 
Ella me dice que no sirvo para nada.
 
Ella me dice que todo lo hago mal.
 
Ella supervisa todos mis movimientos.
 
Ella me dice que no puedo hacer nada.
 
Ella me dice que no sirvo para nada.
 
Ella me dice que soy fea.
 
Ella me dice que nadie me va a querer.
 
Ella me dice que no crea en cuentos de hadas.
 
Ella me dice que todos me van a hacer mal.
 
Ella quiere dominar mi vida.
 
Ella se da cuenta cuando quiero liberarme y planea venganza.
Ella me pega cada vez más fuerte cuando aparece.
 
Ella no quiere que sonría.
 
Ella no quiere que sea feliz.
 
Ella no quiere que lo intente.
 
Ella dice que es parte de mi y que no me va a dejar ir.
 
Ella me da miedo.
 
 
Ella tiene nombre: angustia.

¡Hola! Soy Vir

Este es mi diario no íntimo. Espacio donde la escritura se convierte en una terapia de liberación.

Escribir me salvó.

Por eso comparto herramientas y técnicas de escritura terápeutica y creativa con la intención de que puedas conocerte mejor, conectarte con tus emociones y entender que no hay nada malo en vos. Que lo que te pasó no te define, que se puede resignificar la historia para vivir sintiendote mejor con vos misma.

 

0 comentarios

Trackbacks/Pingbacks

  1. Porqué me hace bien escribir | Me Hace Bien Escribir - […] Varios me preguntan si no siento incomodidad al exponerme de manera tan abierta. Capaz no tomé conciencia o simplemente…

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

15 + 3 =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Otros textos que escribí y te pueden interesar…

Escribir páginas matutinas

Escribir páginas matutinas

Las páginas matutinas son un ejercicio que Julia Cameron comparte en su libro «El camino del artista» para que reconectar con tu creatividad. Yo las uso para descargar todo lo que hace ruido en mi mente. Es el espacio para calmar mis pensamientos.

leer más
La inalcanzable zanahoria

La inalcanzable zanahoria

Qué difícil que se hace todo cuando tu zanahoria es intentar vivir en armonía. ¿Cuál es el motivo por el cual elegí la “armonía” como objetivo a alcanzar en mi día a día? No lo entiendo. A veces pienso que soy mi propia enemiga. 

leer más
Nueva era

Nueva era

Basta. Ahora sí, basta. Poné un freno. Así no podemos seguir. Vamos a terminar mal de nuevo. Y no...

leer más