Tengo problemas con mi apellido

¿Cómo hago si siento que mi apellido no me representa? ¿Si mi apellido no me representa? ¿Quién soy?

Escrita el 6 de octubre de 2015

 

Tengo problemas con mi apellido. Salvo por mis hermanos, el resto de los “Sanz” no me interesan, no me identifican, no me motiva tener relación.
 
¿Uso el de mi madre? Menos. Salvo por ella, sucede lo mismo.
 
¿Uso el de Ale? No. A él le ocurre lo mismo. También quiere cambiárselo.
 
Aparte, no quiero tener algo de otro. Quiero algo mío.
 
¿Entonces? ¿Qué hago?
 
Dejar de usarlo no puedo. No por ahora.
 
Imagínense que llego a una frontera y cuando tengo que completar el espacio del apellido pongo “no tengo” o “no me gusta usarlo”.
 
¿Por qué esa necesidad de tener apellido? Esa costumbre del hombre de querer adueñarse de todo, incluso de las vidas y nombres de los demás.
 
Sí, me doy una idea de por qué se inventó, para diferenciarse y saber qué hijo pertenecía a que padre.
 
¿Ves? “Pertenecía”. Como si fueran cosas, objetos que se tienen.
 
Según el diccionario no era para saber quién pertenecía a quién si no que el apellido es el nombre de la familia con el cual se identifican a las personas.
 
¿La diferencia es…?
 
Bueno. Lo que le encuentro de común es que yo no me identifico ni me siento pertenecer a esos apellidos.
 
Ya lo dije, salvo por mis hermanos. Es más, me gustaría crear un apellido (porque para la burocracia humana es necesario tenerlo) que sea solo para mis hermanos y para mí.
 
Igual sigo dando vueltas al tema y sigo teniendo un apellido, dos o más, que no quiero portar porque no me siento identificada y porque, menos que menos, quiero ser una cosa que pertenezca a esa familia.
 
A veces pienso en inventarme uno y usarlo donde pueda. Por ejemplo, en el mail, en las redes sociales, etc.
 
¿Existe la posibilidad de cambiarse el apellido a uno que no tenga que ver con las personas con las que comparto el ADN?
 
¿No puedo adoptar un apellido?
 
¿Es tan importante el tema como para que le esté dedicando tanto tiempo?
 
Y si. Qué pregunta…
 
¿No hay un apellido para aquellos que no tienen apellido?
 
Automáticamente mi mente me trajo “Vir Sinapellido”.
 
Qué bueno que por lo menos yo misma me río o me hago chistes.
 
Eso significa que esto del apellido no es algo que me angustie o me deje sin dormir.
 
Eso sí. En cuanto conozca o encuentre una opción para llamarme como yo quiera, lo voy a hacer.

Fuente de las imágenes: Pinterest

::::::::::::::::::::::::::::::

 

¡Hola! Soy Vir

Este es mi diario no íntimo. Espacio donde la escritura se convierte en una terapia de liberación.

Escribir me salvó.

Por eso comparto herramientas y técnicas de escritura terápeutica y creativa con la intención de que puedas conocerte mejor, conectarte con tus emociones y entender que no hay nada malo en vos. Que lo que te pasó no te define, que se puede resignificar la historia para vivir sintiendote mejor con vos misma.

 

2 Comentarios
  1. Vir Sanz

    ¡Exacto! Cuando escucho el tema, cada dos por tres se me escapa "yo no soy la hija de sanz" jajaja :p

    Responder
  2. Lore

    Mientras, gritemos fuerte en secreto: YO NO SOY EL HIJO DE HERNANDEZ !

    Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

14 − trece =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Otros textos que escribí y te pueden interesar…

Lo que un planeta me enseñó

Lo que un planeta me enseñó

Lo que cuento en este post es algo que ocurrió el 22/06/2021 a las 9:30h. Podría haber pensado que simplemente fue algo que pasó. Pero no, para mí tenía un mensaje oculto de uno de mis planetas preferidos.

leer más
Hola invierno

Hola invierno

Cuando digo que me gusta el invierno, la mayoría de las personas cree que es porque me gusta el frío porque viví en la Patagonia. Pero no, me gusta el invierno por otro motivo.

leer más
La inalcanzable zanahoria

La inalcanzable zanahoria

Qué difícil que se hace todo cuando tu zanahoria es intentar vivir en armonía. ¿Cuál es el motivo por el cual elegí la “armonía” como objetivo a alcanzar en mi día a día? No lo entiendo. A veces pienso que soy mi propia enemiga. 

leer más