Próximo objetivo: aprender a perdonarme

  El domingo por la tarde escribí una carta para mi futuro “yo” dentro de 30 años. Es decir, a la Vir de 61 años. ¡Wow!   Pensarme con esa edad hizo que se me moviera un poco la estantería, lo reconozco.   Ahora tengo que esperar la respuesta a fin de mes. No, no […]

Escrita el 24 de noviembre de 2015

 

El domingo por la tarde escribí una carta para mi futuro “yo” dentro de 30 años. Es decir, a la Vir de 61 años. ¡Wow!
 
Pensarme con esa edad hizo que se me moviera un poco la estantería, lo reconozco.
 
Ahora tengo que esperar la respuesta a fin de mes. No, no voy a responderme yo misma, sino una especie de amigo invisible. Es parte de un juego de escritura que se desarrolla en el grupo de Facebook de “Los Escribidores” a cargo de Natalia Sarro, coach y escritora del blog «InspiraMundo« (lo recomiendo, desde el 2012 que lo leo).
 
 
La carta la escribí sin pensar demasiado. Solo deje que mi mente se encargara de darle la orden a los dedos y listo. Como no tenía mucho tiempo, la repasé por arriba, más que nada para buscar errores ortográficos y/o gramaticales.
Pero hubo una pregunta que me hice que me llamó la atención.
 
“¿Lograste perdonarte? ¿Pudiste encontrar la forma de entender de que no sos una mala persona por lo qué hiciste y, sobretodo, por lo que no supiste hacer?
 
Y creo que en las próximas semanas, meses o años, una de mis tareas a realizar día a día es el acto de perdonarme.
 
 
No puedo perdonar a los demás si no se perdonarme a mi misma. ¿No es lógico?
 
 
Y yo me quiero liberar de esas emociones. Quiero ser libre.
 
No quiero vivir con culpa. 
 
No quiero vivir con esta angustia de saber que no puedo volver al pasado para borrar lo que hice y lo que no hice.
¿Cómo puedo perdonarme a mi misma?
 
¿Cómo se hace? ¿Qué tengo que hacer? ¿Cómo me doy cuenta que me perdone? ¿Cómo hago para saber qué cosas tengo que perdonarme? ¿Cómo hago para dejar de castigarme?
 
 
 

 

Próximo objetivo: aprender a perdonarme por mis errores y actos del pasado.
 
No es la primera vez que me escribo una carta. En agosto del año pasado, cuando estaba haciendo la dinámica creativa de «días de abecedario», en la letra «V», me escribí una carta a la Virginia de hace 10 años. 
 
Y releyendola me doy cuenta que el tema de perdonarme es recurrente.
 
Así que… ¡Manos a la obra! ¡A trabajar! 
————————–
Imagen destacada tomada de aquí

¡Hola! Soy Vir

Este es mi diario no íntimo. Espacio donde la escritura se convierte en una terapia de liberación.

Escribir me salvó.

Por eso comparto herramientas y técnicas de escritura terápeutica y creativa con la intención de que puedas conocerte mejor, conectarte con tus emociones y entender que no hay nada malo en vos. Que lo que te pasó no te define, que se puede resignificar la historia para vivir sintiendote mejor con vos misma.

 

4 Comentarios
  1. Naty S.

    Vir! No sabés la felicidad que me dio descubrir tus palabras, casi de casualidad. Que un simple juego de escritura entre amigos desencadene una pregunta mejor… eso es lo que hace que este juego adquiera todo el sentido, es lo que justifica el jugar, el escribir, el imaginar las consignas y organizar toda la dinámica facebookera. Te abrazo Vir, gracias por mostrar, denunciar sin renunciar, y animarte a dejarte ver!

    Responder
  2. Vir Sanz

    ¡Hola Isa! Qué lindas palabras y pensamientos que compartiste. ¡Muchas gracias! 🙂 Es una camino difícil el que me propuse, pero no imposible y eso es gracias a las personas que me acompañan como vos. Gracias, gracias, gracias. Besos 🙂

    Responder
  3. Vir Sanz

    Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    Responder
  4. Isa

    Hace un tiempo leí que: "no puedes cambiar tu pasado,
    pero puedes cambiar tu relación con él".
    A mi eso me fue/ me sigue siendo útil
    Quizás es una forma más fría de cómo lo dices más cálido.

    También tratar de pensar que no pagar más de una vez por la misma culpa.
    Eso no es fácil… También creo que sirve, también estoy en ello.

    Cada uno tiene sus propios puntos débiles o torturas,
    buscar el no caer siempre en la misma forma de afrontarlos.
    Es como estar dentro de un laberinto y querer salir,
    cuanto más cerca crees que estas de salir, más desesperas.
    Con una actitud más calma, ayuda a encontrar la salida.
    Y lo mismo digo, esto lo escribo pero me lo estoy diciendo.

    Abrazo Vir!

    Responder

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